martes, 8 de octubre de 2013

El Poder de la Resiliencia.



 “Resiliencia” es la cualidad o propiedad de recuperar rápidamente la forma después de haber sido empujados, presionados, chocados, etc.… 
Cuando se aplica este término a la conducta humana, vemos que la Resiliencia se refiere a: Obtener logros provechosos a pesar de estar en situaciones del alto riesgo, como la exposición continuada a situaciones de represión, tensión, estrés, pobreza extrema, o por el contrario, lucha por el éxito, competitividad, afán de logro.
Mantener la capacidad de lidiar con situaciones difíciles aún bajo amenazas o riesgos como en ocasiones de desastres naturales, guerras, muerte en la familia, presión por el logro de metas exigentes. Lograr recuperación de traumas, como el abuso infantil, abandono, enfermedad severa, accidentes. Otros conceptos relacionados con la Resiliencia son: resistencia al estrés, fuerza de voluntad, tensiones diarias, autoconfianza.

 REACCIONES ANTES DE LAS CRISIS Y EL DESRROLLO DE LA RESILIENCIA
Cuando una persona experimenta una situación crítica o difícil, él o ella pueden reaccionar de las siguientes maneras: Asumir la crisis como un peligro adaptándose a esa manera negativa.
Por ejemplo:
• Un niño o niña que tiene un padre alcohólico, puede desarrollar conductas violentas hacia los adultos o hacia otros niños o niñas.
• Un joven puede escoger la bebida o la droga frente a la falta en los estudios o a dificultades con su familia.
• Un adulto puede desarrollar un trato seco y cortante en sus relaciones personales, como reacción ante dificultades económicas.
Por otro lado, ante estas mismas circunstancias, las personas con capacidad de Resiliencia ven en las crisis una oportunidad para usar su creatividad y su habilidad de resolver problemas.
Por ejemplo:
• El niño o niña resiliente, aún conviviendo con un padre alcohólico, puede desarrollar armoniosamente su capacidad de convivencia con otros adultos.
• El joven o la joven que posee la capacidad de superar retos, considera la dificultad en los estudios como un incentivo para esforzarse más y salir adelante.
• El adulto con problemas económicos pero con habilidad de resolver problemas, usa su creatividad y encuentra formas de salir a flote, sin perder la dulzura del carácter.

LAS CONDICIONES PARA QUE SE DESARROLLE LA RESILIENCIA
Las investigaciones que se han realizado en diversas regiones del mundo sobre cómo responden las personas ante los riesgos y la adversidad, demuestran que esta respuesta depende de la existencia o no de condiciones favorables, tanto personales como ambientales, que permiten el desarrollo de los procesos de autoprotección, resistencia y superación de situaciones apremiantes y adversas.
A estas condiciones favorables se les llama Factores Protectores. Los factores protectores son condiciones ambientales y/o personales que permiten el manejo apropiado de los riesgos y las dificultades, favoreciendo la resolución creativa de los problemas. Se requieren características personales y ambientales para facilitar los factores protectores de la Resiliencia.

CARACTERISTICAS PERSONALES
• Capacidad de control de los impulsos.
• Sentido de la generosidad y de servicio.
• Sentido del humor.
• Competencia en alguna destreza o habilidad; por ejemplo: ser bueno en manualidades o en lectura.
• Un ambiente afectivo libre de amenazas.
• Presencia de oportunidades de crecimiento personal.
• Acceso a servicios de atención para satisfacer las necesidades básicas.

Podemos identificar 3 fuerzas que promueven los factores protectores de la Resiliencia. Estas 3 fuerzas actúan armoniosamente para “construir” una personalidad segura y firme que sabrá responder apropiadamente ante las crisis y responder a estas como ante una oportunidad:
• Tener personas que se interesan por él o ella.
• Ser valorado (a) y respetado (a) por las obras personas.
• Poder tomar decisiones apropiadas.
En pocas palabras… la formación de un ser humano requiere de condiciones que favorezcan la capacidad para reaccionar positivamente, ante las crisis y circunstancias tensionantes o adversas.

La Resiliencia o capacidad de superar retos y resistir a la adversidad es una capacidad que puede desarrollar y fomentarse, tanto en el hogar como en la escuela y la comunidad.
Para favorecer el desarrollo de la resiliencia se requiere la promoción de factores protectores que se relacionan con características individuales y personales, de formación del carácter y crecimiento personal.

Los factores se identifican con 3 fuerzas facilitadoras de la Resiliencia:
• Tener personas que se interesen por él o ella.
• Ser valorando y respetado por las otras personas.
• Poder tomar decisiones apropiadas.
Estas 3 fuerzas pueden desarrollarse a través de la educación, tanto en la escuela como en el hogar. Los padres, madres y familiares adultos, la escuela, los maestros y maestras juegan un papel importante en el desarrollo de la Resiliencia de niños, niñas y jóvenes.


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