lunes, 20 de enero de 2014

Superar las secuelas emocionales del fracaso.




No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla” Thomas Alva Edison.

 Para mí, el fracaso es parte de nuestras vidas; no es neutral y te prepara para caer de nuevo. Evitar el fracaso, es un elemento vital de recuperarte, te da la resistencia para recomenzar. En las sociedades obsesionadas con el éxito y los logros, el fracaso puede ser visto como la peor cosa que le podría pasar a alguien. 

El fracaso es muy común, pero también lo es poder superarlo, para alcanzar cosas más exitosas en el futuro. Incluso cuando no puede ser evitado, siempre hay algo que aprender de él. 

Debemos superar el fracaso teniendo la actitud correcta. Cuando no dejas que los infortunios de la vida te hagan sentir mal por mucho tiempo, puedes decir que has superado dicho fracaso, buscando la manera de corregir lo que consideres las causas que te llevaron a él, y planear de nuevo el camino a seguir, con una actitud renovada.

Aquí les comparto, unas interesantes recomendaciones que encontré en la Web, y les realicé un resumen.
Recomendaciones:

    1.- Espera cometer errores. Esperar el proceso de vivir y siempre navegar sin contratiempos es tener una falta de realismo. Le pasa a los mejores. El fracaso ayuda a crear balance en tu vida y te presenta una oportunidad de crecimiento personal.
Aceptar que las cosas no siempre saldrán como quieres es una parte importante, para evitar volverte una persona amargada y negativa.
        Aprende a valorar el encontrar que te equivocaste sobre algo. Eso no es un fracaso; es el camino hacia encontrar el camino correcto.
        Si el perfeccionismo no te deja avanzar en la vida, por miedo al fracaso y que sintamos que personalmente somos un fracaso cuando nos enfrentamos a él. Buscar ser perfecto es sembrar nuestras propias semillas de decepción. Intentar y fallar es un mucho mejor maestro de lo que significa ser humano, que nunca tratar y nunca tener éxito.

    2.- Recuérdate a ti mismo que eres suficientemente bueno. No creer que seamos lo suficientemente buenos tiene que ver con el miedo al fracaso. Los fracasos, haciéndonos querer retirarnos y no tratar de nuevo por miedo a ser expuestos como incapaces. Sin embargo, este miedo no está cimentado en la realidad; nadie es perfecto y todos errarán en algún punto de su vida.
La diferencia entre la gente exitosa, es que ha superado el fracaso. Eres lo suficientemente bueno; todo lo que necesitas es darte la luz verde para seguir intentando.

    3.- Mantén la calma. Por lo que sea que te estés sintiendo como un fracaso, no pierdas tu compostura por eso. No hará ninguna diferencia al resultado, si pierdes la calma o si la mantienes. Si realmente estás frustrado y enojado, canaliza estas emociones para motivarte a empezar de nuevo.
        No es bueno guardar tus sentimientos, pero no puedes ir por ahí desquitando tu ira con los que te rodean. Realiza alguna actividad diferente para aliviar la tensión y darte tu espacio para pensar. Toma tiempo para que las emociones sanen. Este tiempo es mejor si lo inviertes pensando en cómo hacerlo mejor la siguiente vez y haciendo crecer tu resistencia.

    4.- Olvídate de cómo otras personas te ven. Si piensas que otras personas te están juzgando (y tal vez lo estén haciendo, tal vez no), no pasará mucho antes de que estén ocupados preocupándose sobre sus propias cosas. Después de todo, todos fallarán de vez en cuando; y ultimadamente, ¿qué importa lo que los críticos piensen? La mayoría del tiempo no tienen ni idea del esfuerzo que ha sido invertido en lo que has hecho y lo que intentas alcanzar; también es muy fácil ser un crítico experto sin estar enterado de la información completa.
        Permite que cada fracaso sirva como una oportunidad de fortalecer tu determinación en la cara de la crítica. Esto es una respuesta mucho más positiva y autosustentable que creer en las cosas desagradables y desconsideradas que la gente puede decir.

    5.- Salte de tu propia cabeza. Toda la negatividad está en tu cabeza, lo positivo es que ganarás conocimiento y experiencia; que sólo aquellos que han tratado de hacer algo pueden decir que lo tienen. Salte de tu esfera negativa personal y acércate a gente a tu alrededor a la que le importas; disfruta su compañía y aprende acerca de cómo otras personas lidian con sus fracasos en vez de simplemente enfocarte en ti mismo.
        Visualiza cada fracaso como un escalón que te hace más fuerte y resistente. Trata cada fracaso como una oportunidad de aprender. Mucho éxito a veces nos puede extraviar y hacer que tengamos un sentido injustificado de no poder fallar y sentirse superior a los demás. El fracaso puede bajarte de tu nube para enderezarte por el buen camino de nuevo.

    6.- El Sol saldrá de nuevo mañana. Lo mejor que puedes hacer por ti mismo durante el fracaso es inyectar humor a tu reflexión de lo que pasó. Aunque habrá un periodo en el que te sientas especialmente sensible, ser capaz de reírte de tus propios errores puede ser una parte importante del proceso de recuperación, preparándote para seguir adelante. Ser capaz de decir "Oh, yo hice eso, ja, ja, ja, ¡qué manera de meter la pata! ja, ja, ja" es parte de poner el fracaso en perspectiva.
        No tomes los errores de otras personas o circunstancias como "tus" fracasos. El humor es una manera de decirte que no necesitas cargar el peso del mundo sobre tus hombros y que a veces las cosas sólo suceden, sin importar lo que hagas o no hagas.

    7.- Revisa lo que tu fracaso te ha enseñado. Siempre hay cosas que llevarse de un fracaso, para informar tu futura dirección. El sociólogo Hugh Mackay, cree que no valoramos el fracaso como deberíamos. Al decir que el fracaso a menudo es interpretado como una señal de incompetencia, quiere hacer entender que esta negación juega un papel importante como parte del proceso de maduración a través de la vida. En otras palabras:
        El fracaso puede ayudarte a descubrir tú mejor yo. El fracaso es una señal de que estás dispuesto a perseverar y a descubrir tus nuevos talentos y valora los que ya tienes, te enseña sobre fuerza de voluntad, persistencia, auto disciplina y el valor del trabajo duro, de continuar hacia el perfeccionamiento de lo que sea que estás aprendiendo a hacer o en lo que buscas convertirte. 

    8.- Vive en el presente. El miedo al fracaso es una proyección futura de la preocupación y una dependencia de lo que sucedió en el pasado. Si estás atrapado en este tipo de pensamiento, estás viviendo la vida de acuerdo a lo que podría pasar. El autor Leo Babauta, sugiere que la respuesta aquí es simplemente hacerlo ahora, en el momento. Transpórtate al momento y enfócate en lo que estás haciendo ahora.  Quedándote en el presente, te mantienes enfocado en el potencial de ahora y permites que tu creatividad, intelecto e innovación florezcan.
Los fracasos del pasado son lecciones fundamentales para entender mejor el presente y tener un sentido de vivir ahora mejorado; el futuro es creado a través de tu compromiso con el presente en vez de con tu presente siendo guiado por tu miedo de las posibles pérdidas de mañana. El fracaso sólo puede detenerte si sigues temiéndole. Acepta el miedo y te liberarás de su control. Permitir que el miedo te controle te hace vulnerable a ser controlado. El miedo desenfrenado puede hacer que dejes a otros hacer decisiones por ti; aunque eso puede ser una receta para no tomar responsabilidad cuando las cosas salen mal.
Enséñale a la gente que no sólo está bien fracasar, sino que también es saludable romper este miedo.

    9.- Permítete fallar a propósito. El gurú de desarrollo personal, Steve Pavlina recomienda fallar a propósito. Sugiere que es algo bueno hacer algo en lo que sabes que fallarás, dando por hecho que no dañará a otros o tendrá otras consecuencias negativas a largo plazo. Él recomienda aprender algo en lo que no tengas talento, intentar algo más allá de tus habilidades y pedir algo cuando sepas que la respuesta será no (como un aumento, un ascenso, etc.) Al hacer esto, Steve cree que tendrás más beneficios que pérdidas, como aprender a cómo manejar el fracaso, cómo extraer problemas claves, conocer tus límites, y desenterrar el valor parcial del éxito.

    10.- Enfócate en intentar de nuevo. Dale Carnegie alguna vez dijo que era esencial "desarrollar el éxito de los fracasos. El desánimo y el fracaso son dos de los escalones más firmes hacia el éxito." La persistencia es la fuente del éxito para la mayoría de la gente en este planeta. El hombre exitoso Simón Reynolds, cree que la falta de persistencia es una gran razón por la que la gente fracasa; darte por vencido muy pronto significa que nunca sabrás lo que estás buscando hacer o se podía ser logrado.
        No confundas la falta de persistencia con una meta que no es posible alcanzar; la mayoría de las veces es la falta de persistencia y no la meta lo que es el problema, hacer las cosas exactamente de la misma manera que lleva al fracaso no es la respuesta; en vez de eso, enfócate en la meta y toma lecciones de lo que no funcionó para mostrar cómo puedes encontrar nuevas y mejoradas maneras de alcanzar tu meta esta vez.

    Recuerda:
Si millones de otras personas han atravesado el fracaso, tú también puedes. No dejes que los ideales del perfeccionismo impidan tu crecimiento y no te compares con otras historias de éxito; esas historias contienen muchos fracasos de los que nunca se habla.

    No dejes que un fracaso de deprima. Si estabas determinado y fallaste, intenta de nuevo. Un hombre que peleó contra el fracaso toda su vida pero siempre será recordado por su tenacidad y aguante es Winston Churchill. Una vez dijo, "El éxito es la habilidad de ir de un fracaso a otro sin pérdida de entusiasmo". Y vivió esa creencia sin importar las probabilidades.

    Cuenta cada problema como un acto de coraje, un pequeño éxito en sí mismo. Construir la persistencia puede lograr cosas enormes y convertir todos los problemas que han surgido en fracasos menores.

    Y si alguna vez te encuentras compadeciéndote y pensando: "Desearía ser tan suertudo como X", recuerda que la suerte es para los duendes. La vida es cuestión de manejarla bien, no de suerte.

    No esperes que sucedan milagros de la noche a la mañana. No puedes superar un contratiempo tan rápido, pero puedes cuidarte a ti mismo mientras te arreglas y no hundirte más en la desesperanza, no eres el primero que falla, no serás el último y volverás a las andadas, si te lo permites. Sí, es una elección que debes hacer, así que elige volver más fuerte.
    No lo tomes como tu fracaso si algo dependió de las decisiones y acciones de otras personas. SI tu proyecto no fue aceptado y era un buen proyecto, aún así es un éxito. No lo hagas ver como si fuera el fin del mundo. Supera lo que sea que haya pasado y avanza con tu vida. Y si no puedes hacerlo solo, encuentra ayuda y háblalo con un amigo en el que confíes, un mentor de familia o un terapeuta. No sufras en silencio.

Éxito..!!

martes, 14 de enero de 2014

El Efecto Boomerang en nuestras vidas.




“Todo lo que haces a los demás, también te lo haces a ti mismo.”
Eric Fromm

 Nuestros actos afectan a nuestra vida. Tanto las cosas positivas como negativas tienen el efecto boomerang en el que se nos vuelve lo que cosechamos, ya sea de la misma persona o de otra diferente.
La vida tiene un efecto de búmeran. Cada pensamiento que lances, cada sentimiento que albergues y cada acción que ejecutes siempre volverán a ti…
No importa si son buenos o malos, éstos no pueden permanecer fuera de quien los ha creado y por ley regresarán a su lugar de origen… Vigílate…
Transmuta lo negativo y conviértelo en un campo fértil donde nazcan flores de amor, compasión y perdón…
 El karma no implica solamente las acciones físicas, sino habría 3 factores que generan reacciones como: los actos, las palabras, los pensamientos. 
El karma se asocia con la reencarnación, ya que una sola vida humana no alcanzaría para experimentar todos los efectos de las acciones realizadas.
Cada acción y palabra, buenas o malas, sería un boomerang que a veces vuelve en la misma vida o en una vida futura. 
Por esto debemos llevar una vida sin amarguras, conflictos, irá, egoísmo, envidia, desear los bienes ajenos o compañero (a) del prójimo, no humillar, no hablar mal de los demás, no despreciar a las personas por su raza, credo, sexo, pensamientos, clase social; pues, esto conlleva a que se regrese hacia a ti setenta y siete mil veces siete, convirtiéndose por ende en el Karma. 
Ahora bien para contrarrestar esto, debemos hacer buenas acciones que se nos retribuirán las mismas setenta y siete mil veces siete en bien. Por lo tanto, ayudemos a las personas de 3era edad, brindemos un pan a la persona necesitada, cuidar un animalito indefenso, tener buenos modales, unos buenos días, tardes o noches con una sonrisa de alegría a la otra parte, un buen gesto de amabilidad hace sentir a gusto a las otras personas. 
En fin una ayuda, en el momento apropiado cuando alguien lo necesita y tender nuestro pequeño granito de arena, eso hará feliz y a la vez seremos mucho más felices y contando que el aura cósmica se hará favorable para todo aquello que tocamos y para nosotros mismos, O sea que al hacer bien recibiremos mucho más bien.
A veces, sin querer, como por broma ridiculizamos a alguien, no nos fijamos en el daño que hemos hecho a esa persona, y nos consolamos diciendo que “solo era una broma.” Nunca debemos hacer a nadie nada que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Todo lo que hacemos tiene muchísima influencia en todo nuestro entorno, es algo así como “el efecto mariposa.”

Yo  creo  firmemente  en   que  hay  una  ley de atracción y que si tú estás lanzando     pensamientos   negativos  y  deseos   negativos   vuelve  a   ti multiplicado. Existen  cosas  llenas  de  energía  mala o  negativa  o  como queramos  llamarla, y  si  te  metes  en  esa  espiral  de negatividad  todo te saldrá mal.
Al otro lado existe una fuerza llena de buena energía de salud de optimismo de buenos deseos, si entras en ese organigrama, las cosas empezarán a encajarse y a salirte bien.

Nosotros podemos elegir, tenemos libre albedrío. Debemos escoger siempre comportamientos que no perjudiquen a otros, que no hagan daño, aunque solamente sea para que antes o después, la vida no nos lo devuelva multiplicado.
Somos seres humanos inteligentes, tenemos una mente maravillosa que nos permite analizar y pensar en distintas alternativas de manera que siempre podemos encontrar la mejor para todos.
Debemos recordar que todo lo que hacemos atraerá a su igual. Nuestro pensamiento tiene una enorme fuerza vibratoria, tenemos que lanzar pensamientos y deseos positivos, para así obtener paz, salud, amor y prosperidad. Si tratamos a la gente con cariño y consideración, ellos nos tratarán de igual manera.
Recuerda que todo lo que estás recibiendo en tu vida, tú mismo lo estás atrayendo, porque lo has lanzado, o porque lo has deseado.
Hay gente negativa a la que la encanta enumerar su larga lista de cosas desafortunadas que la suceden constantemente.
Si empiezas a ser positivo, y ves los errores de los demás, como aprendizajes y no criticas, no te lamentas y no te quejas. La vida te devolverá una doble ración de cosas maravillosas. Aunque no te lo creas, piensa que tú eres como un imán y que vas a atraer lo que lances o lo que desees.

Tenemos que generar pensamientos y deseos que concuerden con lo que queremos recibir.
Dentro de ti hay una voz interior que no sueles escuchar y que es la que mejor te aconseja..... 


Quiero compartirles 2 videos, que ilustran muy bien, el efecto de  nuestros actos, tanto de forma positiva, como negativa.

                 


 



Fuente: Paloma Sainz-Román
Ricardo Chávez
youtube